Comparto con vosotros unos buenos consejos respecto a las recomendaciones personales en Linkedin. Además de las horas invertidas en la plataforma haciendo mis propias indagaciones, me han ayudado enormemente los comentarios de los propios usuarios de Linkedin en la sección “Preguntas y respuestas”; el libro de Jason Alba, “I’m on Linkedin, Now What?”, y el post de Naina Redhu’s, que por supuesto os recomiendo.
Dando y recibiendo recomendaciones
- Da recomendaciones de forma honesta, cuando realmente pienses que, lo que tienes que decir de la persona que la recibe, es un fiel reflejo de la relación profesional que habéis mantenido.
- Rechazar por completo la política del “yo te doy-tu me das”. Si nos dedicamos a intercambiar recomendaciones con nuestros contactos como si fueran cromos, estas pierden todo su valor. ¿Y quién se va enterar de que he conseguido así mis recomendaciones?, pensarás: La verdad es que no hay que indagar demasiado para comprobar la fiabilidad de las recomendaciones recibidas o dadas por una persona, con el desprestigio que esto puede suponer; quizás mayor que el supuesto beneficio aportado por la propia recomendación.
- No hay nada de malo en solicitar a alguien que escriba una recomendación para nosotros. No sería de extrañar que estuvieras deseando que un cliente satisfecho diera a conocer el estupendo servicio que le ofreciste recientemente, o que un socio comentara lo estimulante que resulta emprender nuevos proyectos contigo. Eso sí… siempre que ambos se encuentren en Linkedin
- No te sientas obligado a la hora de dar recomendaciones.
- Si alguien te quiere ofrecer una recomendación y te gustaría que hiciera hincapié en ciertos aspectos, no dudes en comentárselo.
La recomendación “ideal”
Para redactar una buena recomendación, y por lo tanto, para que nos resulte valiosa una recomendación que estemos analizando, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Los párrafos no deben ser ni muy cortos ni demasiado largos; que reflejen de forma clara y concisa aquellos aspectos que queramos destacar de la persona a la que hacemos la recomendación, pero que al mismo tiempo no disuada por su excesiva extensión. Ya sabes, en Internet se cumple la máxima de: Lo bueno, si breve, dos veces bueno.
- Vigilar ortografía, redacción, lenguaje utilizado … no quedaría demasiado profesional una recomendación en la que se dijera que alguien es “un tipo estupendo”
- Ofrecer una trayectoria de la relación. Por ejemplo, “Hace 5 años que Juan presta sus servicios en mi empresa…
- Citar la relación existente entre ambos: Socio, cliente, jefe, compañero de trabajo… Las recomendaciones más efectivas son aquellas que vienen de nuestros clientes o jefes. Citar, incluso, la posibilidad de no conocerse físicamente; por ejemplo: Soy cliente de Ana desde hace 2 años, y aunque no nos conocemos personalmente, nuestra relación comercial…
- Hacer referencia a si has trabajado para esa persona, y trabajó para ti, si colaborareis juntos, si contrató tus servicios, etc.
- Hacer referencia de forma concreta y concisa a las cualidades y fortalezas que destacas de la persona recomendada (trato amable, rigurosidad en plazos de entrega, excelente servicio post-venta…)
Otras cuestiones interesantes a tener en cuenta:
- Para ver la calidad o fiabilidad de una recomendación, puede ser interesante analizar el perfil de la persona que la ofrece
- Ver la recomendación en su contexto (el perfil)
- Para saber más de una persona, además de ver las recomendaciones que ha recibido, puede ser interesante leer las recomendaciones que ella misma ha dado a otros, ¿cómo se expresa, que lenguaje utiliza…?
- Podemos obtener una información adicional de las recomendaciones, de modo que nos ayuden a plantearnos cuestiones que, posteriormente, queramos comentar o contrastar con la persona.
Espero que os resulte útil!
Post Meta
- Autor: admin
- Fecha: Julio 18th, 2009
- Categorías: Cursos
- Tags: consejos, Linkedin, recomendaciones











