Lo lógico sería pensar que el momento adecuado sería cuando nos hayamos quedado sin trabajo o estemos a punto de perderlo. Pues en realidad no es que no es la respuesta más acertada… Evidentemente, será entonces cuando ya no haya más remedio que estar, pero quizás, sea demasiado tarde…
Es preferible empezar a tejer nuestra red cuando, precisamente, nos va bien, o sin estar la cosa para “tirar cohetes”, por lo menos, no son desesperadas. Si empezamos poco a poco a añadir a nuestra red clientes, socios, colaboradores o conocidos, si poco a poco vamos consiguiendo recomendaciones, dándonos a conocer y crear un perfil consistente, para cuando vengan las “vacas flacas” ya tendremos hecho gran parte del trabajo.
Imagina lo arduo que puede resultar partir de cero estando ya en una situación límite. Por lo tanto, ¿Qué prefieres, empezar a construir de cara al futuro, o dejar que te pille el toro?











